Calidad ambiental

Medio Ambiente y Recursos Naturales

La agricultura ocupa una gran parte del territorio y por ello su actividad está inevitablemente ligada a la calidad ambiental. Dentro del Departamento de Calidad Ambiental trabajamos en tres líneas: 1) sostenibilidad de las prácticas agrarias, 2) evaluación, mitigación y adaptación al cambio climático, y 3) caracterización y valorización de residuos desde un punto de vista agronómico, energético y paisajístico. Tenemos una gran experiencia en la evaluación del impacto ambiental de las prácticas agrarias, tratando de reducir la utilización de insumos, desarrollando indicadores ambientales, y favoreciendo la protección de recursos naturales como el suelo.

Sostenibilidad de las Prácticas Agrarias. Es necesario integrar la sensibilidad ambiental dentro de la gestión agraria, porque ello permite mejorar la sostenibilidad de los agroecosistemas y evita los riesgos de degradación ambiental de los recursos naturales. En este sentido los indicadores medioambientales de las explotaciones agrarias resultan una herramienta indispensable para poder evaluar dicha sostenibilidad. Además la evaluación del impacto que las prácticas agrarias tienen sobre aire, agua y suelo nos dota de herramientas para poder mitigar dicho impacto y finalmente favorecer la utilización de técnicas de cultivo sostenibles. La aplicación del concepto de Análisis de Ciclo de Vida a la caracterización de los sistemas agrarios permite identificar los procesos más críticos desde el punto de vista ambiental, y evaluar las prácticas propuestas para su mejora.


Cambio climático

El cambio climático supone un riesgo para los sistemas de producción agraria al cambiar los patrones climáticos, lo que va a conllevar que aumente la aparición de fenómenos extremos, como las sequías o las inundaciones, olas de calor o de frío, etc. Para poder hacer frente a estos riesgos, es necesario analizar y cuantificar las evidencias del cambio climático, y conocer los escenarios de futuro. La realización de inventarios de emisión de gases de efecto invernadero del sector agrario y el conocimiento de la distribución espacial del contenido de C en los suelos ayuda a realizar un diagnóstico preciso de la situación actual. De este modo se podrán planificar las medidas de adaptación más efectivas frente a los potenciales impactos en los recursos hídricos y en los ecosistemas naturales y agrarios.


Residuos y Efluentes

El empleo de subproductos orgánicos en la agricultura tiene una serie de efectos beneficiosos desde el punto de vista de la incorporación de C en el suelo y del aporte de nutrientes a los cultivos. Sin embargo es necesario conocer adecuadamente la calidad de los productos que se vayan a aplicar, puesto que la diversidad de productos es muy amplia y en algunos casos pueden acarrear consecuencias negativas para el medioambiente. Además de su utilización agraria, de forma directa o previo procesado para mejorar sus propiedades fertilizantes, existen otras vías de valorización de los residuos orgánicos y sus efluentes, como puede ser su utilización como fuente renovable de energía. Finalmente, se pueden utilizar residuos orgánicos e inorgánicos disponibles en el entorno para elaborar suelos artificiales que contribuyan a la rehabilitación de zonas degradadas.